3 de enero de 2012

Revancha


- ¡Yo no vivo de ilusiones! – le gritó.

No sabía su nombre, no conocía su historia y apenas me giré para ver su rostro. Imaginé posibles fracasos y otro par de desengaños, hasta quizás también tuviera algunas de esas cicatrices que alejan las miradas y agachan las cabezas.
Sentí lástima, no por las veces que con seguridad flaquearon sus rodillas, sino por su falta de sueños. Me entristeció saber que ese hombre de unos cuarenta y tantos años no consiguiera ver lo divertido de perseguir una ilusión, y aún peor, aborrecí la idea de que intentara desalentar a alguien más.
Me hubiera gustado darme vuelta con aires de ofendida y contradecir esa tendencia al conformismo que percibía en su voz, pero quién sabe si me hubiera hecho caso.
Preferí evitar las distracciones, volverme egoísta y concentrar mi energía en abrazar el motivo que me mantiene despierta.
Mi carrera sigue, y no quiero darle ventaja.

1 abrazo(s) de oso.:

  1. "ver lo divertido de perseguir una ilusión," jajaja Bien ahí eve! te felicito por la vuelta (?)Un abrazo de oso :P

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